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27/09/2017
18:30
Antonio Agredano

Biografía

Antonio Agredano (Córdoba, 1980). Publicó los poemarios El Incendio Cerise (Plurabelle, 2007) y Teta (Ediciones en Huida, 2015), también el libro En lo Mudable (Libros del KO, 2014), donde traza un viaje sentimental con el Córdoba C.F. como hilo conductor. Escribe de fútbol en El Mundo y Cordópolis. @antonioagredano

Poemas

EL INCENDIO CERISE

ahora caminas sobre el vientre colérico de un mundo
que amanece incrustado en tus tobillos
tu dolor es un viaje luminoso

temes la enfermedad temes la carne blanda de los adolescentes

la luz furiosa golpea tus párpados
labios ensangrentados te aguardan en la espina de la mañana
se abre el paisaje ante los ojos

arrastrado hasta el fondo de la conciencia
la estación armada

allí estabas tú y los hombres devoraban trigo a manos llenas

LA RAZÓN Y EL VERBO

el roce del amor destruye el afilado
delirio de las naciones
dormimos sobre el lomo de una bestia su contorno
es de espina firmamento

déjanos crecer contra ti en el espacio árido
que rodea tu nombre y el de tus iguales

éramos la flor y el tacto éramos luz
hasta que la razón y el verbo lo envilecieron todo

COURSON

de qué sirvió tu muerte?
habitamos la dictadura del ojo
estábamos arriba
tan arriba arañando la bóveda púrpura de la mañana

arrastrando durante horas el cuerpo de mi amante

celebrando la llegada del verano con bandejas de fruta

abajo también
tan abajo en los tiernos laberintos del miedo

de qué sirvió tu muerte
mecánica láctea desde la nuca a los tobillos
desconfío del hombre que esconde su deseo

TETA

La teta futura. La que aún tirita
entre el encaje y el aro.
La del despótico cuenco,
la del pezón hundido, el limbo
de una brújula, un buril herrumbroso,
el astro esponjoso, retraído,
magnético.

La teta nueva. Inimaginable,
inesperada. Que aparece
terrorífica como una cuerda
que salta en la guitarra,
como una bandeja metálica
cayendo en el comedor escolar.

La teta con rumor de rebajas,
con luz de diluvio, con tacto
suave como la pared de un museo.

Que se dirige a mí

con palabras de lengua anciana,
templada, inflada,
acogedora, fungiforme.
Que viene como vienen las cosas importantes:
despreocupadas, sin armas.