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Andrés Neuman
Viernes, 07/10/2016
De 12:00 a 14:00
Viernes, 07/10/2016
De 19:00 a 19:45

NO SÉ POR QUÉ venero la pornografía
esta mansa costumbre del salvajismo ajeno
cuando contemplo el placer en los otros
mi parte fugitiva se complace
espiando al que no soy
fornicando sin mí 
veo reflejos
perversiones caseras 


feliz de estar aquí con nadie


(de No sé por qué y Patio de locos, 2013)
 
NO SÉ POR QUÉ fumar me encanta
el humo quema el idioma
las urnas funerarias son grandes ceniceros
mi madre se llevó en el bolso su cáncer de pulmón
me desprecio por no salvarla en mí 
¿estaré desprendiéndome
hacia el lugar en blanco donde solamente
quedan seres volátiles
que la cuidan fumando arrepentidos? 


(de No sé por qué y Patio de locos, 2013)
 
NO SÉ POR QUÉ tus pies me interesan más
a medida que van envejeciendo
tus pies como los míos no bailan se pisan
y tienen dedos tontos y algún callo rebelde
reconozco tus pies cuando nos tropezamos
cuando quererse es un estado de torpeza


(de No sé por qué y Patio de locos, 2013)


 
NO SÉ POR QUÉ confundo mi impaciencia
con la lentitud de las cosas
¿esa hoja de ahí
tarda en caer
porque la gravedad es perezosa? 
voy a morirme mañana pasado como mucho
la hoja todavía no habrá tocado el suelo


(de No sé por qué y Patio de locos, 2013)
 
LA DULCE CUCHARADA


Es lo que necesito para hablar. 
No el hecho: la inminencia. 
No el vuelo del gran pájaro
sino un roce de ala. 

La palabra dibuja
la meta sin el límite. 
En su persecución interminable 
el casi me seduce, me transporta. 

Tengo ganas de casi para siempre. 
De restarle a lo exacto la dulce cucharada. 


(de Mística abajo, 2008)
 
LA GOTERA


La juventud no acaba con la edad
sino con la certeza de algún daño. 
Un joven no es piel tierna
ni una fuerza infinita, sólo es alguien
que en el fondo de sí se siente intacto,
alguien cuya esperanza
tiene menos de esfuerzo que de jarrón brillante.
La certeza contraria no se llama experiencia. 
Se llama simplemente suciedad. 

La muerte ensucia, mancha,
enloda tu zapato de verano,
captura tu tobillo saludable,
presume de tu pierna inmaculada.
La muerte es la gotera inaugural,
es un diente en el techo, 
el oficio del lobo prematuro.
Cuando la muerte ajena empieza a hacerse propia
empieza la otra vida.
Otra mucho más breve. 
Y mucho más cargada de deseo. 


(de Mística abajo, 2008) 
PLEGARIA DEL QUE ATERRIZA

Cielo, yo que no creo que en ti floten mensajes
y que leo en el alma (y digo alma) 
cómo nada más alto nos protege
que el placer, la conciencia y la alegría,
yo te prometo, cielo, si aterrizamos sanos
que guardaré este miedo que hace temblar mi pulso
mientras escribo en manos de la furia del aire. 
Lo guardaré, si llego, no para fabular
razones superiores ni para desafiarlas
sino por recordarte siempre, cielo, 
liso, llano y azul como ahora te alcanzo,
hermoso, intrascendente, un simple gas que agita
la luz y me conmueve
como sólo un viajero transitorio, 
como sólo un mortal puede saberlo. 


(de Mística abajo, 2008)
 
 MUJER LEYENDO

Admirar es el verbo
que dice en su doblez
lo que despierta en mí tu quieta pose.
Esa misma doblez está en tus pechos
porque elevas el libro y lo sostienes
juntando bien los brazos, plegando la atención. 
Me tienta imaginar el personaje
al que estás abrazando, en qué adjetivos
prefieres detenerte. Me entretengo
calculando la pausa, la cadencia
con que pasas las páginas: sonrío
al comprobar que eres una lectora lenta,
con rodeos de asombro o de pregunta.
Quién pudiera de ti recibir esos ojos
con el mismo deseo, con idéntica hondura. 
Eres lo que hace falta. Belleza meditando. 
Carne con su temblor y su sintaxis.
Ese lugar en que la inteligencia
y la sensualidad se hacen un nudo. 


(de Mística abajo, 2008)
 
EL CICLO DE LA PIEDRA

La piedra que reposa sobre tierra. 
La tierra que agitada lanza al aire 
una piedra distinta, voladora. 
El pájaro ligero que en trayecto
gris hacia el horizonte
             cae al mar
y sumado a la vida se confunde
con la larga promesa de las olas. 
Promesa libre que –adelante el tiempo
y adelante el azar– trae una piedra
inquieta y nadadora hacia la orilla. 
El niño que asombrado por lo simple, 
bajo el destello anónimo del cielo, 
la devuelve al vacío, donde aguarda el poema. 


(de El tobogán, 2002)
 
PALABRAS A UNA HIJA QUE NO TENGO

Entornaré tus ojos si prometes soñarme.
Compréndeme, no es fácil velar por alguien siempre: 
a veces necesito saber que tienes miedo.
Cuando sepas hablar, dame mi nombre; 
diciéndome papá habrás hecho bastante.
En invierno no abrigues demasiado
tu cuerpo de princesa, más útil y más noble
es irse acostumbrando a resistir.
Acepta golosinas de los desconocidos
(no está el mundo como para negarse)
pero apréndete esto en cuanto puedas:
más frecuente es lo amargo, que te ignoren, 
y no los caramelos.
Te enseñaré a leer fuera del aula
y llegada la hora quiero que escribas «mar»
sobre los azulejos del pasillo.
Cuando cruces por fin la calle sola
sabrás que el riesgo y la velocidad
perseguirán tus días para siempre.
No creas que en el fondo no soy un optimista: 
de lo contrario tú no estarías ahí
cuidando que te cuide como debo.
Como ves, desconfío 
de quienes no veneran el asombro 
de estar aquí, ahora. 
Existe la alegría, pero duele; 
tendrás que conseguirla. 
Y cuando la consigas tendrás miedo. 


(de El tobogán, 2002)


 

Andrés Neuman (1977) nació y pasó su infancia en Buenos Aires. Hijo de músicos argentinos, terminó de criarse en Granada, en cuya universidad fue profesor de literatura latinoamericana. Es autor de novelas: Bariloche, La vida en las ventanas, Una vez Argentina, El viajero del siglo y Hablar solos; libros de cuentos: El que espera, El último minuto, Alumbramiento y Hacerse el muerto; poemarios: Métodos de la noche, El jugador de billar, El tobogán, La canción del antílope, Mística abajo, No sé por qué y Patio de locos; aforismos: El equilibrista, Barbarismos y Caso de duda; y un libro de viajes por Latinoamérica: Cómo viajar sin ver. El volumen Década recopila su poesía. Su blog Microrréplicas fue elegido entre los mejores blogs literarios en una encuesta de El Cultural.

Formó parte de la lista Bogotá 39 y fue seleccionado por la revista británica Granta entre los más destacados jóvenes narradores en español. Obtuvo entre otros el Premio de la Crítica, el Premio Hiperión de poesía y el Premio Alfaguara de novela. Fue Finalista del Premio Herralde y del Rómulo Gallegos, alcanzó la shortlist del IMPAC Dublin Literary Award y recibió una Mención Especial del jurado del Independent Foreign Fiction Prize. La antología de sus cuentos traducidos al inglés fue premiada en Estados Unidos con el Firecracker Award, concedido por la Comunidad de Revistas y Editoriales Independientes junto con la Asociación de Libreros Americanos. Sus libros están traducidos a más de veinte idiomas.

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MARIANO PEYROU (1971) es saxofonista y licenciado en Antropología Social.Ha publicado los siguientes libros de poemas: La voluntad de equilibrio (Fundación María del Villar, 2000), A veces transparente (Bartleby Editores, 2004), La sal (Pre-... ver más

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