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Siomara España
Miércoles, 05/10/2016
De 18:00 a 18:45


Del libro: “De Cara al fuego”  Editorial, El Ángel /2010

MUJERES 

Me gustan las mujeres …   ¡y qué!
las que gritan se explayan  vociferan
las que ahogan con su instinto, 
aquellas perspicaces penetrantes y profundas 
las que ríen y se ríen que se arrancan hasta el alma 
aquellas que subyugan, 
me subyugan. 

Me gustan las mujeres enjundiosas
las terribles, catastróficas
la que me enseño el amor en la cama de su histeria 
y me enseñó a amar el amor de indecisiones.

La que  parió incesante en cada parto las nostalgias
y me dio seis compañeras como espadas.

Me gustan las mujeres, 
las que acosan,  que me acosan y sublevan 
las que llaman 
las que lloran 
las que cogen sin descanso  
que  recogen
que seducen 
que se elevan    
las que parten y reparten con su aroma las señales
y me besan
y me estrujan 
y se callan
y me callan con un beso.

Me gustan las mujeres cibernéticas 
sin sonrisas de portadas 
sin voces de miel o edulcorante 
sin pestañas de gatita o silicona. 

Me gustan las mujeres 
no de arroz, de azucena o chocolate,
me gustan las neuróticas menopáusicas cinéticas
que me endulzan y envenenan
que me odian y acarician 
que me abren sus alitas matinales
o me clavan en la noche más tremenda
su puñal 
de amapola                                                                                                                                                                     y de cerezo

Del libro: “El Regreso de Lolita”  Editorial El Quirófano /2014

EL REGRESO DE LOLITA

Yo soy Lolita 
Así  los Lobos esteparios
me desenreden 
las trenzas con sus dientes,
y me lancen 
caramelos de cianuro y goma. 
Intuí mi nombre aquel día del puerto
con los náufragos
¿recuerdas?.

Y aquel  combate 
con Vladimir, el imperecedero. 
Sé que soy Lolita, 
lo supe cuando me entregó 
sus manos laceradas de escribirme. 

Por eso cuando apareciste libidinoso y suplicante 
a  contarme tus temores,
te deje tocarme,
morder mis brazos y  rodillas,
te deje mutilar entre mis piernas
los temores de Charlotte.

Sabía que tu vieja espada 
cortaría una a una mis venas,
mis pupilas,
y me burlé cien veces
de tu estupidez de niño viejo 
llorando entre mi vientre.
Y cuando todos los náufragos del mundo 
volvieron  a mi puerto
a entregarme dádivas
que yo pagaba, con calostro y carne  
tú  saltaste  tras mi sombra, 
mientras yo huía, 
mientras yo  bailaba.

Por eso sé que  soy Lolita, 
la  nínfula  de moteles y anagramas 
que vuelve con la maleta al hombro 
a retomar tras años  el pasado.


Del libro: “Concupiscencia”  Editorial, El Ángel /2007

LA MUJER DEL MIÉRCOLES

Cuantas veces la mujer del miércoles
desdobla el rostro,
lava sus pies
y camina sobre sus palabras.

Cuantas veces recorre los mismos caminos,
transita las mismas calles,
ve los mismos semáforos,
observa los mismos mendigos,
sube las mismas nubes,
busca la misma cama.

Cuantas veces la mujer del miércoles
busca la boca de su amante,
se estremece entre sus brazos,
grita de amor desesperada
y llora entre silencios sus palabras.

Cuantas veces la mujer del miércoles
quiere abandonar su pasión
renunciar a su tortura
olvidar sus sueños
y seguir atada.

Cuantas veces ríe y canta
y otras tantas llora enamorada
cuantas veces la mujer del miércoles
tiene que amarrarse el alma,
vivir el delirio, la locura
y caminar sobre lo dicho,
caminar sobre sus palabras.

Del libro: “De Cara al fuego”  Editorial, El Ángel /2010

CONFESIÓN 

Que no se diga jamás se lo intentó
que no rodé por el camino
que no tropecé y caí mientras dormía.

Que no se diga locura transitoria para decir amor
sexo para pasión, furia para celo y a la distancia olvido.

Que no se diga aquí no se fraguo el fuego 
el delito consumado sabanas mojadas, 
mentiras escabrosas lucidez y miedo.

Que no se diga de esta agua no bebí
en esta tierra no viví
en esta cama no soplaron huracanes  y volaron como cartas los espejos.    

Que no se superlativise el beso
y no se conjugue el verbo amar  
y que se diga beso en la exacta dimensión de la palabra.

Que se fusione cada silaba en su acento 
como un cuento interminable 
como un desplegar de leves alas.

Que cada consonante caiga ante el deseo de las palabras
sea grave el sonido en los abrazos y leves los fonemas con su luz difuminada

Que no se diga siempre equivocada estaba 
su cuerpo acurrucó contra su espalda 
que no arrancó gemidos de su boca
que no luchó contra su pecho
que no mintió
que no digirió una a una sus palabras.

Que no se diga  probó de mil venenos 
que no se diga atroz  para decir ternura
y no se diga jamás tormenta y fuego 
y entre fuego besos 
y entre besos celo.
Porque fui nieve y serpiente mujer y viento
y después de viento arado
y después de arado tierra y su simiente. 

Que no se diga nunca 
se fue sin intentarlo 
porque  caí mil veces 
ante el hondo                                                                                                                                                     transitar  de  las palabras.


Del libro: “Alivio Demente”, Editorial Alpamanda /2008


LA CASA VACÍA

No
invites a
nadie a nuestra casa
  pues   repararan   en
  puertas, paredes, escaleras
y ventanas, mirarán la polilla en los
rincones, los  cerrojos oxidados, las lámparas
 ciegas, arruinadas. No traigas a nadie
 a nuestra casa pues no  tendrán  más  
                                 que angustia              de  tu   mesa, 
                                de  tu  cama,              del     mantel,
                                del mobiliario,             se  reirán  de
                                pena  por las              tazas, fingirán
                                                 nostalgia
   de mi nombre
y reirán también de nuestra hamaca.

No traigas más  gente a nuestra casa
pues te escribirán canciones,
te entusiasmaran el alma,
te susurrarán traviesos,
sembraran una flor en tu ventana.

Por eso no debes, te lo ruego,
traer más gente a nuestra casa
pues se pondrán rosados,
verdosos, rojizos o azulados,
al descubrir paredes rotas
las plantas marchitadas.

Querrán barrer en los rincones
querrán abrir nuestras persianas
y encontraran seguro entre mis  libros
las excusas perversas que buscaban.

No traigas mas  nadie a nuestra casa, 
así descubrirán  nuestros absurdos
te llevaran lejos a otras playas
te contaran historias de naufragios
te sacaran  a rastras de esta casa.

Del libro: “De Cara al fuego”  Editorial, El Ángel /2010

EL Y YO

Éramos tan perfectamente inalterables 
tan inevitablemente honestos uno a uno
tan humanamente inseparables 
que era como si nos hubieran modelado con el mismo barro.

Éramos tan luminosamente estrictos 
que amábamos los mismos gestos 
los mismos iconos 
y la absoluta perfección  de la tallada piedra.
 
Éramos tan paradójicamente exactos 
que se gastaban nuestras lenguas al filo de las madrugadas
hablando de los mismos dioses y discursos
que si Copérnico, Fidel, la metafísica
y nos amábamos sin señas
sin santos  o blandones.   

Éramos tan  copiosamente  imberbes 
que gozábamos los mismos desatinos 
y a la hora del encuentro 
conocíamos  el exacto rincón de las caricias
y el punto G 
de lo que eleva ante el gozo del éxtasis humano.

Sabíamos de todo contra todos 
y discutíamos espalda contra espalda 
como endemoniados disidentes 
ubicando la postura necesaria para ganar las guerras
siempre juntos
siempre uno
siempre aliados codo a codo
en la cubierta del hogar y sus marismas.

Éramos tan cercanos y perfectos
que abreviamos un detalle…
amarnos 
en las mismas diferencias.

Del libro: “Jardines en el aire”  Editorial Mar Abierto /2013

DIOS ES UN HOMBRE GENEROSO

Dios es un hombre  generoso
que me ha dado a veces,  cigarrillo y sopa,
que se sienta silencioso sobre la cama de mis penas
y me reza versos de mentiras que le creo,
porque dios es un santo generoso
que sabe lo que creo,
cómo y cuándo creo
Porque dios se asoma tras el humo de mis desventuras
Emerge  como Ifrit  de su lámpara kamikasica
se ríe de mis fantasmas
se horroriza de mis aberraciones
y se coloca de espaldas en  mi puerta.

Porque dios siempre fue conmigo un hombre  generoso,
porque dios es un  hombre generoso,
que no se cansa
de inspirarme
y de insultarme.


Del libro: “De Cara al fuego”  Editorial, El Ángel /2010


MADRE 

Yo que aprendí el amor de las poltronas 
y me salté el abecedario entre cien nombres
yo que  aprendí a contar entre las piedras
y  domestiqué la lengua en las portadas.
Por qué madre no me diste en letanía las primeras
                      sílabas corrientes
y amamantaste estrofas que apuñalan como dagas
por qué me instruiste en repertorios 
y no colmaste de rosarios, este cuerpo  en llamas. 

Porque me diste la demencia entre renglones 
y rociaste con historias las primeras carcajadas

                           porque madre no me besas 
                           y trocamos  con abrazos  
                                                         tanta nada. 

Del libro:  “Construcción de los sombreros encarnados” (Música para una muerte inversa), Ediciones Polibea, Madrid, 2016

(Fragmentos poéticos)

Enfrentarse a las primeras notas
tomar el referente justo
descifrar la exactitud de una obertura
viajar sobre el destiempo 
en el andén de lo indecible 
reinventar la muerte 
entre las notas de una última emboscada
                   …
Vengo desde el principio
donde el fondo de este vaso
es la pupila del mundo
soy un hombre derrumbado por el canto de otros hombres
Vengo ingiriendo al gritos 
El acorde de mi última emboscada 
                    …
Tras los nimbos abrumadores
de los sombreros encarnados
aparece él
con su rostro pleno
bañado por el fuego de la música del piano
pleno
como los rostros de las princesas nórdicas
pálido y pleno
como vastos huracanes

Vivo 
          cien años más vivo
          que la cólera del tiempo 
                   …
No creo en la virtud en la elocuencia
en la palabra
No creo en las cubiertas ni en la malsana estolidez
de escaparates atestados de preciosos artilugios
Soy un hombre ambiguo
ambiguo como la música
como los acordes matemáticos del piano
                    …
La escritura es un bien irreversible 
La escritura es un mito irreversible 
como los acordes que acompañan el tambor de mis visiones 
columpios que se alejan en secreto ascensor que besa el cielo 
en las partituras más excelsas 
Tadzio me eleva
hacia la más terrible diástole de turbación y celo 
Tadzio me envuelve
hacia la más vil de las seducciones 
me penetra
como la inmundicia de la muerte 
me socava
como el más voraz de los monstruos 
me derrumba
como la más sagaz de las angustias 
                    …
Me abandono

me someto ante la furia del amor y sus desgracias

porque postrarse salva

aún en el último rincón
de la memoria

(Poema inédito, Madrid 2016) 

JUNIO 

Que el día y la noche se replieguen
Que el día y la noche nos asombren
                                                    -dijo-

Que el verano que comienza no se ensañe calcinando los tejados
ni se esconda por la capa de tu nombre
ni se mezcle entre la lidia de una plaza 

Que el milagro que circunda  nuestro encuentro permanezca 
Que las tardes no nos traigan golondrinas 
                                   -si el secreto guarda-

Y que seamos sólo luz 
en los cielos de Madrid 
                              al alba

Siomara  España
Ecuador 1976, Poeta y Catedrática de  Literatura, Estética, y Crítica Literaria en la Universidad de Guayaquil; Lcda. en Literatura y Español; Máster en Estudios Artísticos, Literarios y de la Cultura por la Universidad Autónoma de Madrid, Especialista en Literatura Comparada, Teoría de la Literatura y Retórica; Ph.D. (en curso)  Estudios Artísticos Literarios y de la Cultura por la Universidad Autónoma de Madrid.  

Siomara  España
Ecuador 1976, Poeta y Catedrática de  Literatura, Estética, y Crítica Literaria en la Universidad de Guayaquil; Lcda. en Literatura y Español; Máster en Estudios Artísticos, Literarios y de la Cultura por la Universidad Autónoma de Madrid, Especialista en Literatura Comparada, Teoría de la Literatura y Retórica; Ph.D. (en curso)  Estudios Artísticos Literarios y de la Cultura por la Universidad Autónoma de Madrid.  
Primer Premio de poesía,  Juegos Florales, Casa de la Cultura Ambato 2012; Primer Premio de “Poesía  Universitaria” Universidad de Guayaquil 2008; Finalista del concurso de cuentos “Jorge Luis Borges” Argentina 2008. Ha publicado los poemarios:  Concupiscencia,  El Ángel  Editores,  Quito 2007;  Alivio Demente, Alpamanda,  Quito 2008; De Cara al fuego El Ángel  Editores, Quito 2011; El Regreso de Lolita El Quirófano ediciones 2014; Construcción de los sombreros encarnados / Música para una muerte inversa/ Ambato 2013; Contraluz,  la One Hit Wonder Cartonera /2012; Construcción de los sombreros encarnados / Música para una muerte inversa/, Ediciones Polibea, Madrid, 2016
 

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