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Joven narrador y poeta, cofundador del movimiento literario "patarrealismo".

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Diego Álvarez Miguel

Biografía

Nació en Oviedo en 1990. Su primer libro, Un día, tres otoños (Ed. Torremozas, 2012), fue merecedor del Premio Gloria Fuertes de poesía joven. Posteriormente, la Universidad de Oviedo le otorgó su II Premio de Narrativa por el libro Los tres mil

cuentos de Marcelino Tongo (Ed. Ediuno, 2012), escrito junto a Xaime Martínez, y también su IV Premio de Poesía por el libro Lugares últimos (Ed. Ediuno, 2014). En 2015 gana el XXX Premio de poesía Hiperion por el libro Hidratante Olivia (Ed. Hiperión, 2015). En octubre de 2016 publica una novelaa juvenil titulada En sus manos ardió el bosque (Ed. Destino, 2016). Su último libro de poemas se titula Meh (Valparaíso Ediciones, 2017).

Sus textos han aparecido en la antología Nacer en otro tiempo (Ed. Renacimiento), Re-generación (Ed. Valparaíso), Siete mundos. Selección de nueva poesía (Ed. Impronta), y en revistas como Quimera, Anáfora, Litoral, Estación Poesía, Círculo de Poesía o Piedra del Molino, entre otras.

Como traductor ha traducido el libro de poemas Los usos del cuerpo (Valparaíso Ediciones), de Deborah Landau, y el libro de cuentos Prodigals (Valparaíso Ediciones), de Greg Jackson, ambos previstos para salir durante este 2017.

Dirige la revista literaria Oculta Lit (www.ocultalit.com) y colabora como escritor de ficciones para la revista PlayGround.

Además, es uno de los fundadores del movimiento literario Patarrealismo, con el que ha publicado Principios Organizativos del Patarrealismo Salvaje (Ed. Ya lo dijo Casimiro Parker, 2016).

Actualmente reside en Madrid y se lucha por dedicarse a escribir.

Poemas

EL SILENCIO

En todas las canciones –dices mientras pones

el vinilo en el tocadiscos de tu padre–

hay un instrumento diferente

que no es de viento ni es de cuerda y

que suena entre todos los demás.

No hay músico alguno que sepa tocarlo

ni documentos en la historia que lo expliquen,

pero si me miras a los ojos mientras suena

–me dices– podrás ver que completa la canción

como el aire llena el árbol, como el cielo

hace con la imagen puntual de las estrellas.

ENCIENDO LA LUZ DE LA MESITA…

Enciendo ta lud de la meseta y

resulta que lla nura es lo istmo;

me tienes acantilado, amor, cerro

no puedo menhir sin arenas verte:

valla a donde playa te pienso, vaya

a donde valle te río; ínsula de ojos

abruptos, me cuencas y me tienes

escarpado. Gólfo decirte que te cabo,

amor mío, pen ínsula, tesoro; dime gólfo

decirte que estrá todo coral por el viento

que tec tónica la piel, colina, mon taña,

cordi llera que estés, espérame, y dime

si re lieves o no re lieves porque

si re lieves, cueste lo que costa pienso

amarte yo también; no cima solo,

ni duna vez, ni dos veces, ni tres,

sino siempre.

PILATES

Te veo Vilas haciendo pilates

en un gimnasio Low Cost de Iowa

curando tus lesiones con la placenta de una yegua

bebiendo de una botella de Powerade azul

y escuchando a tu entrenador personal cuando dice:

Thats gonna give you cancer, Vilas

y tú te preguntas qué querrá decir eso

mientras descansas tirado en el tatami

que te quema la piel cuando te arrastras

como si fueras un atleta o un delfín.

A la sudadera de la Universidad de Zaragoza

le están saliendo bolas,

los leggins que te compraste en el Sprint

te quedan cada vez más pequeños

y el reloj sumergible te da alergia.

No hay piscina en tu gimnasio, no puedes

nadar hasta la muerte, no puedes

salvarte, Vilas, pero no te preocupes:

corre, huye atravesando la ciudad dormida,

como una piel, sus calles negras y desiertas,

sus taxis fríos aparcados, corre

y no mires atrás, desnúdate en la cama,

mira el techo, piensa en un poema

y espera:

esta noche

pasaré con mis amigos a buscarte.