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tx destacado autor

Valenciano, novedoso, autodidacta, transgresor y fresco.

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Emilio Martín Vargas

Biografía

Emilio Martín Vargas (Valencia, 1979) es licenciado en Filosofía por la Universidad de Valencia, tiene el carnet de conducir B1 y un título de Inglés de primer grado homologado por el Trinity College. Ha fundado restaurantes, bandas de rock y familias, aunque la verdadera pasión que lo ha mantenido ocupado toda su vida ha sido la literatura. Lector voraz y autodidacta, muy pronto quiso emular a sus mitos literarios y se puso a escribir a escondidas. No fue hasta el año 2016 cuando se decidió a recopilar parte de su producción y rescribirla para dar forma a “Lloráis porque sois jóvenes” (Visor, 2016) obra con la que obtuvo el XLVIII Premio Internacional de Poesía “Hermanos Argensola”. El jurado del premio, compuesto entre otros por poetas de la talla de Carlos Marzal o Benjamín Prado y académicas como Iraceli Iravedra, destacó que se trataba “de un libro transgresor, rebelde en su discurso, novedoso y fresco. Una poesía torrencial pero no por ello carente de precisión”.

A raíz del éxito generado tras su publicación (estuvo varias semanas entre los libros de poesía más vendidos según la revista “El Cultural”), el autor ha participado en presentaciones, recitales y lecturas. Sus poemas se han publicado en revistas como "Fashion&Arts” (suplemento de La Vanguardia), revistas literarias como “21Veintiúnversos” y diversos webzines. Organiza también periódicamente en la librería Ramón Llull de Valencia catas poéticas en las que se maridan vinos y poesía.

Actualmente está terminando su segundo libro de poemas, que espera publicar a principios del año que viene y preparando una novela, aún sin título, trama ni personajes.

Poemas

NADA HAY EN MÍ DE CIERTO EXCEPTO TUS OJOS

No hay legado que sostenga mi espalda erguida.

Prescindir de toda carga no asegura

escribir tu nombre en Google y encontrarte.

La vajilla de la boda de mis padres sigue intacta

y en este tupperware de comida congelada sólo hay restos

de todo lo que alguna vez se ha roto entre mis manos.

Borró la obsolescencia todo rastro de verdades aprendidas,

guardo fotos de tus ojos en papel y aún conservo

la alegría de dormir en lo mudable, y no hay mañana

que no piense que se avecina milagro.

Al final de todo

o al principio del resto

uno aprende a burlar el asedio de las moscas,

a tomar

la vida

por asalto.

MESA 9

Conformado por todo aquello que no he logrado esquivar,

hoy marco treinta y cinco mellas en la cruz que forma

mi cuerpo erguido aún y el fiel del horizonte,

y en lugar de nadar en una piscina de champagne rosado

estoy sirviendo una botella de Pingus 2006

a gente sospechosa de infringir leyes morales

a cambio del salario mínimo.

La botella

resbala al decantarla y estalla contra el suelo

bendiciendo de suaves taninos mis zapatos de Zara,

un reguero púrpureo de novecientos treinta y seis euros

bajo mis pies encarnados.

De repente me hago visible.

Cualquiera podría pensar, contemplando la escena

que he fracasado en la vida.

Pero yo sé

que es la vida la que ha fracasado conmigo.

VAMOS A INMOLARNOS EN NOMBRE DE ESTE AMOR TAN FÉRVIDO

Qué precioso sueño:

prendernos fuego, correr

y no detenernos. Nadie

se atreve a tocarnos,

nos tienen miedo.

Como miles de insectos sin memoria

en su muda procesión de antorchas

avanzamos

hacia lo que hasta ahora nos había sido negado,

iluminando las piscinas vacías

con fulgor de bengalas redentoras,

convirtiendo en playas de ceniza

los jardines privados de las afueras.

Como un tumor ignorado

en la flor de una vida

avanzamos

hacia la luz que nos ciega, y a tientas

encontramos el tiempo que creímos perdido.

Qué sueño más digno,

qué hermoso:

avanzamos prendidos,

detrás todo arde.