inicioinicio-ico.png

Usted está aquí

Back to top

foto banner

tx destacado autor

Honestidad poética para la emoción y la reflexión

cenefa-banner.png

Guille Galván

Biografía

Madrid, 1980

Es músico licenciado en Comunicación Audiovisual en la UCM. Tras su paso por la Universidad y un incompleto doctorado en Historia del Cine, se especializa en distintas áreas relacionadas con el documental, archivo para películas y realización de reportajes para canales de televisión.

Escritor de canciones y guitarrista de Vetusta Morla desde su formación. Su música ha viajado por multitud de países de Europa y América, recibiendo diversos premios y reconocimientos. Autor entre otras de Copenhague (Autor Revelación en los Premios de la Música 2008) Sálvese quien pueda, Los días raros o La deriva. También ha desempeñado labores de producción para otros artistas.

Colabora periódicamente con la Revista Líbero y ha escrito artículos para otras publicaciones como Cabeza Borradora, Rolling Stone o Cambio16.

Más Info Autor

Retrovisores (Bandaàparte Editores, 2017)

 

Poemas

NIEVE

Comenzó a nevar en la habitación

cubriendo cada libro,

algunos discos,

tu blusa y la cama.

Poco a poco,

copo a copo.

Y fueron calmando

todos los asuntos pendientes que telarañan la cabeza.

Poco a poco,

copo a copo.

Un embozo al jaleo,

un fundido a la escena del crimen.

Y cada copo disimuló un reproche

Y cada copo tapó una boca.

Blanco sobre barro

y objetos

que habían pasado a ser historias.

La nieve lo cubrió todo.

Desaparecieron las formas y los rincones

y nada volvió a oírse en aquella habitación.

Y, solo entonces,

nos callamos para siempre.

 

ERROR DE CÁLCULO

Y si después de todo...

resulta que las pistas

eran el tesoro.

LUCES VERDES

Te dejas caer como el agua en los tejados

y hablamos de tocar fondo.

Empañados,

sin mirarnos a los ojos.

Antes de enunciar el disparate universal,

asentimos.

Y no encontramos nadie mejor para cuidarnos

esta noche.

 

LA COMBA

Resultó ser fan del horizonte.

Se dejaba ver por desiertos, mares

y barcos a ninguna parte.

Sus párpados achinaban

para alinearse con él,

y ser la comba que mece el universo

y todas esas cosas

que flotan, florecen y se separan.