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Poesía para cuestionar una realidad incomprensible

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Oriana Méndez

Biografía

(Vigo, 1984) es licenciada en Filología Gallega y máster en Estudios teóricos y comparados de la literatura y de la cultura. Comenzó su contacto con la poesía a través del colectivo de intervención políticocultural Redes Escarlata y participó en su libro colectivo Xuro que nunca volverei pasar fame (2003). Ha publicado los libros de poesía Derradeiras conversas co capitán Kraft (2007), Cero (2011) y O que precede a caída é branco (XVII Premio de poesía del Ayuntamiento de Carral, 2015).
Forma parte, entre otras, de las antologías Anthology of Galician Literature (1981-2011), con traducción al inglés de Jonathan Dunne; Novas de poesía. 17 poetas, antología bilingüe gallego-castellano con traducción al castellano de la poeta Ana Gorría y de la reciente 13. Antoloxía da poesía galega próxima, antología también bilingüe gallego-castellano editada por Chan da Pólvora y Papeles Mínimos.

Ha visto publicados algunos de sus poemas en revistas de ámbito gallego, como Dorna. Expresión poética galega; de ámbito hispano, como Nayagua, revista del Centro de poesía José Hierro y de ámbito anglosajón, como Waxwing Literary Journal, con traducción al inglés de Neil Anderson.

Asimismo, ha participado en distintos congresos y encuentros sobre literatura desde el III Encontro de novos escritores (Asociación de Escritores en Lingua Galega, A Coruña, 2008); Sin ánimo generacional: coordenadas poéticas de los nacidos en los 80 (coordinado por los poetas Andrés Catalán y Pablo López Carballo, Madrid, 2015) o Europa, capital Galiza (delegación de cultura gallega en el Parlamento Europeo, 2016). Ha participado en numerosos recitales, destacando el ciclo Poetas i(n)Versos (coordinado por la poeta Yolanda Castaño), junto con el poeta de nacionalidad china Xi Chuan (A Coruña, 2013); el XXX Festival de Poesía do Condado (Salvaterra de Miño, 2016); el II Festival dos Eidos (O Courel, 2016) o la sección de poesía de la XIII Bienal Pintor Laxeiro (Lalín, 2017).

También ha participado en proyectos colectivos de acción cultural, como el extinto centro sociocultural Bou Eva, en Vigo; y en compilaciones de ensayo divulgativo, como Bolxeviques 1917-2017 (coordinado por Teresa Moure, Edicións Xerais, 2017). Considera urgente el vuelco comunal de la pirámide.

Poemas

Avanza sobre os días, tece, avanza este alento común
que se remonta a 1848. Fuxe, envorca a herba, se é posible, envorca
se é posible o amor sobre a morte
Cabalga porque se hai un animal é o cabalo
se hai un animal, sempre son os cascos, coma un salmo, do cabalo. Lorca,
cos camiñantes.
Transcorre, sostén o reclamo.
Hai voces, máis que o seu idioma, a súa forma de falar e organizar
o terreo. Hai, nestes días, tempo. Hai un terreo, como digo, por detrás, que persevera.
Camiñan, camiñan. Sitúome todo o tempo, tamén eu, cos camiñantes.
Abren as horas, arrincan, máis alá da visión dos feitos, rostros en chamas.
Din que esta pode ser a construción da vida, da máis alta. Dicimos.
Colócome todo o tempo cos camiñantes.
Unha chuvia prodúcese para levar todo este encontro coa gran condena como
montaña primitiva, condena como pesada esfera do mundo. Máis alá dos días, hai posibilidades:
Hai un horizonte que debuxa a desposesión dos camiñantes; hai outro horizonte que soña a chuvia.
Estamos todo o tempo e máis alá del cos camiñantes e a súa chuvia e a súa perseverancia polas
augas e máis alá do descanso e dos nosos propios pulmóns de luz de puro sangue
de fumegante sangue e prata.
Así, e non doutro modo, amanece o noso desexo.

Avanza sobre los días, teje, avanza este aliento común
que se remonta a 1848. Huye, vuelca la hierba, si es posible, vuelca
si es posible el amor sobre la muerte.
Cabalga porque si hay un animal es el caballo
si hay un animal, siempre son los cascos, como un salmo, del caballo. Lorca
con los caminantes.
Transcurre, sostiene el reclamo.
Hay voces, más que su idioma, su forma de hablar y organizar
el terreno. Hay, en estos días, tiempo. Hay un terreno, como digo, por detrás, que persevera.
Caminan, caminan. Me sitúo todo el tiempo también yo con los caminantes.
Abren las horas, arrancan, más allá de la visión de los hechos, rostros que llamean.
Dicen que esta puede ser la construcción de la vida, de la más alta. Decimos.
Me coloco todo el tiempo con los caminantes.
Una lluvia se produce para llevarse todo este encuentro con la gran condena como
montaña primitiva, condena como pesada esfera del mundo. Más allá de los días, hay posibilidades:
Hay un horizonte que dibuja la desposesión de los caminantes; hay otro horizonte que sueña la
lluvia.
Estamos todo el tiempo y más allá de él con los caminantes y su lluvia y su perseverancia por las
aguas y más allá del descanso y de nuestros propios pulmones de luz de pura sangre
de humeante sangre y plata.
Así y no de otro modo, amanece nuestro deseo.

A nosa avoa leva
Estribela de amor entre os dedos
trenza coas mans e deseña
as nosas alegrías, vai con ela
toda a luz do Atlántico. Que na
ledicia nosa de antes sempre hai
praia ou poida
que estean as horas suspendidas neste
tempo roído xa non lembro se
todas as praias son
todas as praias son
o sangue morado das nenas
porque se puxo afiado e urxente
o momento, así borramos xestos
anteriores: o que as praias son
o que as avoas son
sobre o Esla, ríos de fronteira
e esta terra longa que acompaña
plantacións e vida extinta de comuneiros
en Castela, descende e latexa:
a noite avanza coa xeografía, adopta
o seu desprendemento, o camiño
escordado coma o xunco dobra
pero non parte
Hurdes, os pobos pobres do mundo
o seu alento común de vento ou
fame de calor entre todos de calor
os réptiles sobre unha
terra rota o seu intenso fume
cómo emana da enfermidade de pobres
este que nos abrangue
este fume arredor
Prende a orquídea na suor maioritaria
medra
a primavera heterodoxa que edificamos

Nuestra abuela lleva
Estribela de amor entre los dedos
trenza con las manos y diseña
nuestras alegrías, se va con ella
toda la luz del Atlántico. Que en
nuestra alegría de antes siempre hay
playa o pueda
que estén las horas suspendidas en este

tiempo roído ya no recuerdo si
todas las playas son
todas las playas son
la sangre morada de las niñas
porque se puso afilado y urgente
el momento, así borramos gestos
anteriores: lo que las playas son
lo que las abuelas son
sobre el Esla, ríos de frontera
y esta tierra larga que acompaña
plantaciones y vida extinta de comuneros
en Castilla, desciende y late:
la noche avanza con la geografía, adopta
su desprendimiento, el camino
arqueado como el junco dobla
pero no se quiebra
Hurdes, los pueblos pobres del mundo
su aliento común de viento o
hambre de calor entre todos de calor
los reptiles sobre una
tierra rota su intenso humo
cómo emana de la enfermedad de pobres
este que nos abarca
este humo alrededor
Se ensambla la orquídea en el sudor mayoritario
crece
la primavera heterodoxa que edificamos

Carbonízanse emanacións límites
crónicas consensos: abrásanse
nun hálito
Fame dos homes
a mesma que desprende do Estado
a súa convicción e precipita
certezas sobre a nosa noite:
hai unha luminaria que boga o río
navega en soidade a luz
hai a caída inminente
e persevera nos meandros deste
álveo en realidade corrompido
cara a aquí onde existe
o tempo de que ferva
o cráter
esta parede entre o aire
que se respira e o soño
do cráter que pesa como pesa
para o esquezo lembrar
aquela fame dos homes
eterna e continuada, estación
tras estación de chuvias
de salitre nos pés de Portocelo
e durante a febre tamén
unha comunidade
de persoas pretende o pan
e durante a febre, na enfermidade tamén
na bóveda do delirio hai persoas
namorándose das súas propias
intencións
Unha acedía
o esqueleto de pisces
as tripas da lirpa
pois como no peixe linguado, o ollo
esquerdo dos amotinados querendo
mirar cara ao lado dereito e así
así é como se dispoñen
para tomar todo
este dispositivo disciplinario:
o que está na arca no cráter no río
o que se fai arca cráter luminaria
desmembrar as pirámides do tempo
a pirámide maior envorcala
colocarse nas márdeas do aire
e por baixo singra o fluxo masivo
a combustión solicitante

cando abre as portas e nos tellados
formula
a ruína definitiva da pirámide
estaribel
unha ferida branca
mana tece
os lazos internos do músculo

Se carbonizan emanaciones límites
crónicas consensos: se abrasan
en un hálito
Hambre de los hombres
la misma que se desprende del Estado
su convicción
y precipita certezas sobre nuestra noche:
hay una luminaria que rema el río
navega en soledad la luz
se produce la caída inminente
y persevera en los meandros de este
álveo en realidad corrompido
hacia aquí donde existe
el tiempo de que hierva
el cráter
esta pared entre el aire
que se respira y el sueño
del cráter que pesa como pesa
para el olvido recordar
aquella hambre de los hombres
eterna y continuada, estación
tras estación de lluvias
de salitre en los pies de Portocelo
y durante la fiebre también
una comunidad
de personas pretende el pan
y durante la fiebre, en la enfermedad también
en la bóveda del delirio hay personas
enamorándose de sus propias
intenciones
Una acedía
el esqueleto de piscis
las tripas del lenguado
pues como en sus ojos, el ojo
izquierdo de los amotinados queriendo
mirar hacia el lado derecho y así
así es como se disponen

para tomarlo todo
este dispositivo disciplinario:
lo que está en el arca en el cráter en el río
lo que se hace arca cráter luminaria
desmembrar las pirámides del tiempo
la pirámide mayor invertirla
colocarse en los límites del aire
y por debajo navega el flujo masivo
la combustión solicitante
cuando abre las puertas y en los tejados
formula
la ruina definitiva de la pirámide
estaribel
una herida blanca
mana teje
los lazos internos del músculo