inicioinicio-ico.png

Usted está aquí

Back to top

foto banner

tx destacado autor

Conjuga la sensualidad, el erotismo y la melancolía de una manera fugaz y contemplativa.

cenefa-banner.png

foto oficial

Rafael Espejo

Biografía

RAFAEL ESPEJO (Palma del Río, Córdoba. 1975). Licenciado en Filología Hispánica, colabora como lector editorial para Pre-textos, como crítico literario en revistas especializadas y como articulista de opinión en prensa. Es autor de Círculo vicioso (Universidad de Granada, 1996. Premio Federico García Lorca), El vino de los amantes (Hiperión, 2001. Premio Hiperión), Nos han dejado solos (Pre-textos, 2009. Premio Emilio Prados) e Hierba en los tejados (Pre-Textos, 2015. Premio El ojo Crítico).

Ha preparado las ediciones de Alí Chumacero. Páramos de sueños (Pre-Textos, 2008) y La buena compañía, de Luis García Montero (Renacimiento, 2016).

Ha sido incluido en diversas antologías de poesía española reciente, entre las que caben destacar 25 poetas españoles jóvenes (Hiperión, 2003), Deshabitados (Maillot Amarillo, 2008), La inteligencia y el hacha (Visor, 2010) o Para los años 10. 7 poetas españoles (HUM, 2011).

Como gestor cultural, ha coordinados los ciclos de poesía y música “Maneras de decir” (Diputación de Granada, 2011), “Secretarios de la luna” (Ayuntamiento de Palma del Río, 2012-2014) y “Tenemos la palabra” (Diputación de Córdoba, 2016).

Vive en su pueblo.

Poemas

DÍA

 

He sacado una silla al balcón

y me he sentado a vivir.

 

Crece hierba de infancia en los tejados,

donde siempre es domingo.

 

Y eso me reconcilia

también con el futuro.

 

¿O soy yo, que sonrío?

 

Definitivamente

no tiene vértigo la mala hierba:

 

sube su verde claro,

que su vida es subir.

 

Incluso las ya secas,

de cálido amarillo,

 

 

se mantienen en pie,

pincelando el paisaje.

 

Hoy va a ser un buen día

de sol y nubes blancas,

 

respirará su luz

favorita la hierba.

 

Sentado en una silla con balcón

siempre es domingo.

 

(de Hierba en los tejados, 2015) 

UN GRAN VIAJE

 

Pienso emprender un largo viaje.

Probablemente

pasará mucho tiempo hasta que vuelva.

 

No es una decisión precipitada,

he bostezado a veces como una flor de tiesto.

 

Adónde iré no sé.

Ya imagino mi casa

a lo lejos, pequeña.

 

Tendré fe en una nube

y quizás me equivoque,

pues suelo equivocarme.

 

Va a ser un gran camino:

 

cruzaré verdes valles, remontaré colinas,

seguiré una ribera almohadillada

por familias de humus,

 

me detendré a escuchar

cómo ululan los vientos

sin madre de la noche.

 

Llegaré hasta los límites.

 

Si me sorprenden nieves frente al mar a solas,

o si el sol parpadea entre abedules

huesudos como espectros,

 

quizá me ponga trágico

ante tanta belleza disipada.

 

Tal vez cada paso me aleje más de mí,

tal vez me acerque.

 

Lo he preparado todo.

Como un puño vibrante

el corazón me croa.

 

Cuándo saldré no sé,

pero pienso emprender un largo viaje.

 

Pasará mucho tiempo hasta que vuelva.

 

Siempre estaré llegando.

 

(de Hierba en los tejados, 2015) 

HIPÓTESIS

 

Si muero alguna vez

no quiero camposantos:

qué ridícula imagen de la muerte,

que es inmensa,

apresada en un féretro.

 

Si llegase a morir

no me echéis a una hoguera:

debo respeto al cuerpo que me da cobijo,

y dado que es de agua

no lo ofendáis con fuego.

 

Si por error muriese

no me aromaticéis,

no me mortifiquéis,

dejadme estar.

 

Si finalmente he de morir un día

enterradme sin rito en un monte collado,

desnudo como vine

 

para que en otra era,

si una muchacha pasa silbando por ahí,

si tropieza con una piedra blanca

que se asoma a la tierra,

quizá la desincruste

 

y frote con cariño mi cráneo inmaculado,

 

y lo acerque a su oreja

y oiga atenta el rumor

de un teatro vacío.

 

 

 

 

(de Hierba en los tejados, 2015)