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Alejandra Martínez

Madrid, 1994

Biografía

Alejandra Martínez de Miguel (Madrid, 1994) es graduada en Arte Dramático por la escuela de interpretación de Cristina Rota. Reciente graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid.

Trabaja como actriz y directora de teatro en múltiples salas de Madrid, actualmente está con "Jódete y crece" en el Teatro Lara.

Ganadora del Poetry Slam Madrid 2017 y subcampeona en el campeonato nacional Poetry Slam España.

Ha participado en festivales como Mediodía de Versos (Valladolid), Sacavera Sound (Pola de Siero, Asturias), la Noche en Blanco de Oviedo, Ellas recitan (Ucm, Madrid) o Mulafest 2018 (Madrid).

Ha colaborado eventos tales como "El amor no duele" junto al Ayuntamiento de Madrid, "Ser mujer en la actualidad" en el Ayuntamiento de Leganés, las V Jornadas Universitarias en Sexología UCJC "Psicología, Sexología y todas sus sinergias" y numerosos recitales poéticos, así como otros Slams a nivel nacional como el "Torneo Gata Cattana".

Del autor

No sé por qué poema empezar.
No sé de qué quiero hablar.
¿De qué otra cosa quiero hablar?
¿Qué angustia quiero sacar?
De dónde nace esa angustia tan humana de necesitar expulsar ideas, palabras, emociones.
De quién quiero hablar.
De qué conflicto.
De qué marea.
De dónde nace esta angustia tan humana que nos da la incertidumbre.
De quién queremos hablar.
De qué tragedia.
De qué romance gitano.
¿Qué queremos contar?
¿Qué necesitas?
¿Qué necesitamos?
¿Qué me vas a contar que no sepa?
¿Qué te voy a recitar que no hayas vivido?
Por qué estas ganas de saltar a un vacío en busca de todas las respuestas.
Por qué sentimos la necesidad de sacarnos la angustia, de vomitar palabras, de ESCRIBIR.
Esa necesidad tan humana de gritar: “Sácame de aquí”
¿Por qué nos comunicamos?, o mejor, ¿por qué no nos comunicamos?
De dónde nace esa barrera de no decir lo que sentimos.
¿Cuántas preguntas se hace un niño al día? ¿Cuántas? Yo me hago más.
¿Por qué quedarnos con las ganas?
Qué nos ocurre cuando no te das el permiso.
Vaya ruina y que condena, eh. Estar en un mundo tan humano que no habla,
que no cesa, que no grita, que no expresa,
que calla cuando no toca y habla cuando no importa,
que siempre busca las palabras adecuadas y jamás las encontró,
que no le da importancia al lenguaje,
que juzga y estigmatiza todas las ideas.
Pero, ¿qué te voy a contar que no sepas?
¿Qué me vas a recitar que no haya vivido?
De qué ganas de llorar te hablo desde una casa con calefacción, dos padres trabajando y
regalos de reyes.
De qué miedos que no tengo.
De qué imperios que no he ganado.
De qué minuto de silencio que no hice-
De qué machismo que secundamos.
De qué violencia, si a mí no me han pegado.
De qué ideología si no sales a la calle.
De qué educación si jamás regalarías una muñeca a un niño.
De qué IVA si no consumes cultura.
De qué acto si no hay movilización.

De qué fobia, si yo tengo un amigo de un amigo que es gay.
De qué votación, ese día yo no estaba.
De qué violación, ese día yo no vi nada.
¿Qué me vas a contar que no sepa?– dice el humano –
¿Qué me vas a recitar que a mí no me haya pasado?
¿Qué ideas?
¿Qué, qué?
¿Qué humano?
¿Autocrítica y una copa?
¿Propósitos de año nuevo?
Ven,
que te voy a contar una historia de un alguien que no soy yo que no se promete dejar de fumar
el 1 de Enero,
una historia de un alguien que no CAMBIA, CRECE
dealguien que te va a contar y a recitar todo eso que aún no sabes, siempre,
siempre, que me dejes.

Hola, soy mi representante
Eres demasiado pequeña.
Demasiado impulsiva.
Demasiado promiscua.
Vas demasiado desnuda.
Te expones demasiado.
¿Qué mierdas es demasiado?
Me gustas, pero no te rías tan fuerte.
No llores tanto.
No, el poliamor no existe.
No, el ser humano no es infiel.
No, las chicas no se masturban.
Y sí, me gustan tus tetas pero no para que hagas topless delante de mis colegas.
No, no eso.
No te prohíbo nada. No eso.
No es eso.
Es otra cosa.
¿Eres actriz? Qué divertido
A ver, llora.
A ver, actúa algo.
A ver, finge un orgasmo.
No, eso es demasiado.
¿Para quién es demasiado?
¿Crees en Dios?
¿Eres de izquierdas?
¿Sabes de geografía?
¿Chuparías una polla para conseguir un papel?
¿Aparte de ser actriz, tienes estudios de verdad en otra cosa?
¿Meas con la puerta abierta o cerrada?
Bueno, no, no respondas.
Te comento,
Has dejado de ir a los sitios de moda,
Tu Instagram no tiene una estética definida, lo de arrobaalemardemi, no lo recuerda nadie,
querida.
Dices demasiado lo que piensas y sigues siendo demasiado altiva
Tienes una ideología
Eres un intento de feminista, de narcisista, de cuasipoeta
Eres demasiado vulgar, fumas y bebes cerveza, más bien, no eres nada fina fina femenina
¿Por dónde iba? Ah sí,
Que os creéis empoderadas
Creéis que vais a cambiar el mundo,
A cambiar de de sexo
A cambias los besos,
A cambiar los sesos
Y cuantas veces tendré que repetírtelo: ESO NO VENDE

Aquí queremos algo que venda/ vale, pero que venda el qué
Aquí queremos algo que venda/ vale, pero que venda el qué
Aquí queremos algo que venda/ vale, pero que venda el qué
Queremos que tu conducta venda
Estabilidad
Descompromiso
Una 34
Autocomplacencia
Felicidad
Capitalismo
Una 34
Una mente en blanco
Un banco
Dos carreras
Aquel master
Cultura, la justa
Estética, la nuestra
Amor, posesivo romántico
Dinero
Dinero
Dinero
Y una 32, que una 34 ya la tienes.
Aquí queremos que te vendas
Que vendas tus principios,
tus inicios,
tus finales,
tu ropa interior,
tus lealtades,
tu voz,
tu voto,
tu estética,
tu ideología,
tus orgasmos, tus desnudos, tu carrera
Aquí, queremos que te vendas entera
Que vendas tus caderas,
Que ocultes tus maneras
Que pongas mil barreras.
QUEREMOS QUE LO VENDAS TODO. ¿NO QUERÍAS SER ARTISTA?
AQUÍ QUEREMOS QUE LO VENDAS TODO. ¿NO QUERÍAS SER ARTISTA?
Y yo quiero que te calles.
La expresión “eso no vende” está en mi lista de frases odiosas junto al “tía, no te arrastres”
Yo quiero algo que tú te creas que no se venda,
Quiero algo irracional y terriblemente cualitativo
Quiero el libre comercio de tus ideas
Que yo quiero algo que no se venda, que cualquier mujer que amo jamás vendería
Lo que quiero es que te calles la boca,

Porque vamos a seguir con los mismos principios, la misma voz, los mismos derechos, que son
exactamente iguales que los tuyos.
Así que no, querida, no me sonrías fingiendo que te caigo de puta madre cuando te caigo de
puta pena porque eso sí que no me lo vendes, ni a mí, ni a las mías.

 

 

Jazz Café
01/10/2018
23:00