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2BA
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Clausura. Sábado 5 - Cine de Verano Fuenseca - 05/10/2019 - De 21:00 hasta 23:59h

Biografía

Dúo de spoken word integrado por la pianista y compositora Hatxe (Idoia Hernández) y el poeta y músico Oscar Manso, ambos miembros de la asociación cultural Mikelazulo de Errenteria, referente vasco de experimentación artística.

En el mismo año de su formación, 2016, 2bat presenta ‘Los Descalzos’, narración poética de la inadaptación y el desequilibrio, donde empieza a madurar una forma de contar desde la puesta en escena minimalista y la complicidad de un público que se sumerge en un viaje interior que invita a cerrar los ojos. Los textos, fieros e intensamente literarios, contrastan con las armonías y las dinámicas emocionales del piano.

En su segundo trabajo, ‘Héroes y monstruos’, se traza un diálogo continuo entre música y poesía dispuesto a enfrentarse a un monstruo de múltiples caras, no siempre fáciles de reconocer. ¿Y si todos aquellos valores que hemos entendido siempre como nobles y puros, son en realidad, parte del mismo monstruo? ¿Qué pasa cuando el relato de la realidad se nos cae a pedazos y no sabemos ya qué hacer con él?

2Bat participa en Poexit.

DORMIR ES AÚN POSIBLE

 

Aunque de las bocas de sus cadáveres

nazcan las mariposas

y el tacto de sus ataúdes

nos devuelva a la infancia

 

y cada cabello de la cabeza de Medusa

sea hermoso

y cada destello de sus ojos

aunque y porque

nos convertirá en piedra

 

desde el corazón

de todo lo que es mediocre y perecedero

respiro

 

porque envejezco

mirando por la ventana

y caen mis certezas

como pétalos de flor sintética

 

Amar el ruido 

elegido

para no oír el ruido

de nadie que sueña

 

La cabeza cercenada de Juan Bautista

en una fría bandeja de plata

Que coman pasteles

repiten los dulces labios de María Antonieta

llenos del orín de los adoquines

 

No contradigas a la Reina de Corazones

Thomas More

porque esta noche cabalga entre las brumas

el apuesto Ichabod Crane

y aterrorizadas suspiran las doncellas

con un amor demoníaco que enciende

uno a uno los dormitorios de Sleepy Hollow

 

Se apilan las cabezas arrancadas

por los narcos en Ciudad Juárez

como planetas sin la órbita

de sus ojos cubiertos de polvo

 

Y hay un iceberg clavado en mi pecho

Un latón frío que recorre mis arterias

y se recrea en los desiertos helados

de mi garganta

 

Hay una hoja arrancada

de las fauces de un gato

que se relame y tose

pedacitos de esperma 

 

Hay un loco que ve dinero

creciéndole bajo las uñas

Un apocalipsis diario

de mendigos y países desahuciados

 

Hay un contable que teclea

versos desesperados en la noche

y los esconde porque sabe

que los muñones de los álamos 

tienen oídos que oyen

 

Porque hay un niño pálido

muriendo en cada hospital

Una turba de agujas

que vuelan por tubos plásticos

y transforman e infectan

y crean una raza de niños calvos

que protagonizan anuncios donde hablan

como si fueran a sobrevivir

al siguiente día

 

Y ladran los perros

con el repicar exacto de las campanas

Teclea, teclea el contable

con cuidado de no despertar a nadie

Teclea dormido sobre el teclado

y sueña

 

que hay un iceberg clavado en su pecho

Un dolor de migraña 

que le pudre los dientes

Una fiebre ósea

que gime 

como un santo crucificado

 

Teclea el contable

en los latidos del sueño

porque cree haber encontrado un manera

de emborracharse

de borrarse

de revolucionarlo todo

 

porque hay alguien que plancha

del otro lado de los cristales

y es como si estuviera creando el mundo

y ordenándolo a su medida

con una armonía y un amor

que ningún ser humano ha merecido jamás

 

y sin embargo ha recibido

 

y no es como si todo cobrara sentido

pero deja de importar que no lo tenga

 

y dormir es aún posible

y amar es aún hermoso

 

y aunque todas esas cabezas nos observan

con sus rostros sucios 

y acusadores

 

aún es posible sonreírnos

y perdernos

en la ficción de los días

 

aún es posible acariciar 

el lomo de las mascotas

que aman a sus carceleros

 

aún hay una esperanza sucia y descreída

que vende su cuerpo en las cunetas

a la que podemos acercarnos

e invitar a una copa

 

aunque y porque

de su matriz enferma

nacen todas las mariposas

 

MIRA AMOR

 

Mira amor, es el tiempo como un látigo

que nos recuerda cruelmente nuestro lugar en la tierra

 

Es el tiempo como un idioma

mil veces perdido y odiado por sus hablantes

 

Mira amor, son tus sueños como el horizonte

no por inalcanzables menos ciertos

 

Pero detrás de aquel arcoiris hay una olla repleta de oro 

custodiada siempre por un duende dormido

 

Nazco mil veces en la misma cueva

y pinto el mismo mamut

Invento mil veces mil dioses

y muero por sus pecados en mil hogueras

 

Me cuento una historia

porque temo la inmensidad de la noche

pero esa historia crece

y está plagada de monstruos

 

Mira amor, soy como todos los hombres

nada en absoluto nos diferencia

Nazco bostezo y muero

Hablo no escucho y miento

Huelo a derrotas 

y escribo poemas

 

Mira amor, no existe la plenitud

olvida si alguna vez creíste en la pureza

La felicidad es mucho más sencilla y turbia

mestiza rota sucia puta incierta

 

Mira amor, allá a lo lejos

somos tú y yo aquí mismo

 

Las calles de nuestra infancia

son ahora montañas

las farolas baobabs

el cemento selva

 

El colegio de nuestra infancia

es una cascada

las maestras cisnes

 

Mira amor, todo es tan hermoso

tan ridículamente trágico

tan dolorosamente cómico

 

Mira amor, allá a lo lejos

son lobos rondando los rebaños

del asfalto en el que crecimos

raspándonos las rodillas 

como si no hubiera un mañana

 

Mira amor, éste es el mañana

aquí estamos

sencillos y serenos

quizá, con suerte

aún niños

 

Mira amor

éstas eran mis manos a los once años

Éstos mis brazos trepando a los árboles

Ésta era la piel que se rompía y

una y mil veces inmortal

volvía a ser mi piel

Éstos eran mis ojos escrutando la oscuridad

llorando los castigos

 

Mira amor, allá a lo lejos

así era nuestra presunta inocencia

abierta francamente al prójimo

temerosa sólo de lo conocido

porque el resto era el mundo

Así eran nuestras desgracias

cruentas como la caída de mil imperios

pero rápidas y firmes

y cicatrizables

 

Desde esa infancia 

el futuro era infinito

Ésa es la clase de confianza

que debemos recuperar

Mirar al mar

y ver las ganas de nadarlo

Mirar al cielo

y ver las eternas posibilidades

de la conquista intergaláctica

Abolir el miedo a caer en los pozos

el miedo a cometer errores 

a suspender un examen

 

Mira amor, allá a lo lejos

somos tú y yo aquí mismo

 

Sueño que plancho 

los trajes grises de mi niñez

que desnudo y sollozante

escucho el himno del colegio

 

Mira amor, es el tiempo como un gusano

presto a recibir nuestra carne sobre la tierra

pero allá a lo lejos

somos tú y yo todavía

 

y detrás de aquel arcoiris

hay aún un número infinito de arcoiris

con un número infinito de ollas repletas de infinito oro

custodiadas por un número infinito de duendes

infinitamente dormidos

 

Infinitamente ausentes