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Cosmomúsica. Domingo 29 - Sala Orive - 29/09/2019 - De 21:00 hasta 22:00h

Biografía

Christina Rosenvinge (Madrid, 1964), ha estado vinculada a la música desde la adolescencia. Integrante de grupos como Ella y Los Neumáticos, Magia Blanca, Álex y Christina y Christina y Los Subterráneos, ha pasado del éxito a principios de los 80 en plena movida madrileña a dedicarse a un estilo más confesional y arriesgado que ha terminado por situarla como una figura de referencia en el pop de autor actual, con unas letras “de gran altura poética”, según la crítica especializada.

En 1991 empezó su carrera en solitario con diez canciones escritas desde un punto de vista femenino y feminista, inédito en el mundo del rock de esos años. En 1994 entra en contacto con la escena alternativa de Nueva York de la mano del guitarrista Lee Ranaldo con quién termina formando su banda y creando las primeras letras en inglés. Desde ese momento se convierte en cantautora y comienza a cobrar relevancia tanto en Estados Unidos como España y América del Sur llegando a ser considerada referente del pop rock independiente gracias a discos como ‘Tu labio superior’ o ‘La joven Dolores’.

En octubre de 2018 Rosenvinge es galardonada con el Premio Nacional de las Músicas Actuales. El fallo del jurado destaca "el potencial emocional de su obra y su proceso de búsqueda de una personalidad musical propia, así como la calidad de su faceta compositiva y sus actuaciones en directo". El jurado subraya de Rosenvinge "el talento y la credibilidad de su genuina carrera profesional, rasgos que encuentran una clara expresión en sus más recientes trabajos". Después de más de 30 años de carrera musical, Christina Rosenvinge publica su primer libro 'Debut. Cuadernos y canciones' (Random, 2019).

LA MUY PUTA

-¡Qué bien se conserva!- murmuran al pasar, 

cual lata de atún guardó silencio sepulcral. 

Para qué explicarles que en mi hueco pectoral, 

guardo mariposas que no puedo desvelar. 

 

Te quiero, vida mía, más de lo que nunca sabrás, 

por llegar a ti sobreviví a lo demás. 

Eres más que un ángel, eres mi única verdad, 

en este aterido mundo de presencia fantasmal. 

 

Tarde como siempre, me tendrás que perdonar. 

Desconsideración no es, es parte del Plan. 

Todos los retrasos van sumando y al final, 

a la decrepitud también tardaré en llegar. 

 

Hasta la misma muerte de cansa de esperar, 

irá a buscar a otro que no deje de fumar. 

Hasta el día ciego en que me vuelva a señalar 

-Atrapen a esa rubia... 

¡Qué le toca ya! 

 

Dices que soy lenta, esa día ya verás, 

mis pies serán centellas rasgando la ciudad. 

Ella, la muy puta, con un gesto impersonal 

mandará un sicario con orden judicial. 

 

-Usted como poeta maldita se tiene que suicidar-

Aquí tiene la soga, aquí el horno de gas. 

Otro que disiente -Ella es una Popstar-

le toca sobredosis eso dice el manual. 

 

Mis ex (tus ex) formando un castellet letal, 

coronarán la fiesta de mi ejecución final. 

Los críticos conceden la absolución total, 

desde la compañía les exigen santidad. 

 

Mas en la hora escrita el cielo se abrirá 

y estas mariposas me rescatarán. 

A través del viento me oirán gritar 

-Quiero vivir siempre, ¡Tengo 

tanto amor que dar! 

 

Si logran abatirme, no tienes que llorar. 

También llegaré tarde a mi propio funeral. 

Cuando el enterrador pregunte -¿A quién hay que enterrar?- 

Tú di que no estoy lista para ir al más allá. 

 

No sabe que ponerme, si de largo o informal 

¡guarden sus pañuelos, que otra vez será! 

Con ese, el de la pala, también seré impuntual, 

morirá de hambre y frustración profesional. 

 

Los años son de plomo y se funden negro mar. 

Yo estaré danzando sobre tumbas de cristal. 

Peceras donde ninfas aprenden a nadar 

violadas por sus sueños en delirio tropical. 

 

Entre mariposas nos volvemos a encontrar, 

mi vestido de gaza se enganchó en un matorral. 

Así, danzo desnuda, sin rostro, sin edad. 

No me afecta el tiempo, ni la gravedad. 

ROMANCE DE LA PLATA 

Padre, el tiempo es compasivo 

De tu rosa he hecho un rosal 

Con las alas de tu nombre 

Han nacido siete más 

Te respeto en la renuncia 

A tu cuna de cristal 

Por seguir un verso que hace plata 

De la insondable soledad 

Oh-oh, oh-oh 

Por seguir un verso que hace plata 

De la insondable soledad 

Señoritos calavera y gitanas de arrabal 

Los nombraste caballeros, padre 

En busca del Santo Grial 

Cuando el ansia se hizo furia en casa 

La prendiste con alcohol 

Por seguir un verso que hace plata 

Se quemó tu corazón 

Oh-oh, oh-oh 

Por seguir un verso que hace plata 

Se quemó tu corazón 

La raíz que tú arrancaste 

No ha crecido nunca más 

Nadie vino de esa tierra fría 

A llorar tu funeral 

Mas un gitano en traje oscuro, padre 

Te veló en el hospital 

Y su lágrima era fina plata 

Plata fina de verdad 

Oh-oh, oh-oh 

Y su lágrima era fina plata 

Plata fina de verdad 

¿Cómo no voy a entenderte, padre? 

Si es mi misma soledad