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Cosmoversos Martes 1 - Sala Orive 01/12/2020
De 11:00 hasta 12:00h
Hora de emisión:
19:00
Entradas:

HASTA COMPLETAR AFORO

Biografía

Enrique Fuenteblanca (Sevilla, 13-04-1996) es escritor y creador multidisciplinar. Es máster en Desarrollos Sociales de la Cultura Artística por la Universidad de Málaga y graduado en Humanidades por la Universidad Pablo de Olavide. En 2020 publica su primer poemario-ensayo titulado Des-naturalizaciones (Liberoamérica, Madrid). Resultó ganador del VII Premio Ucopoética (2020) y recibió la categoría accésit del Premio Ateneo de la Universidad de Málaga. Ha participado en trabajos documentales para cadenas nacionales y realizado
proyectos artísticos como Archivo Basura (2018-2020) o MA/PA (2020). Sus poemas y fotografías se han publicado en revistas como Zenda (2020) o Caligrama (2019). También ha colaborado con diferentes medios de comunicación escribiendo sobre flamenco, arte y cultura
contemporánea.

Pienso en dos cuerpos desnudos
que se asoman a un mar azul
semilla
de amapola.
Si mi pensamiento engendrase espacios
estarían repletos de huecos y de laberintos
cada grano de mar azul semilla de amapola
sería su propia semilla y la de su madre
tejiendo un agua casi tan fina como el humo
y el cielo sería una bóveda de lana
que vista de cerca descubre una piel suave
ni mujer ni hombre
toda escalera sería un incendio templado hacia otra bóveda
siempre iluminada por el Sol de la siesta
si hubiese un palacio tendría un jardín de olivos
y una plaza llena de agua como si fuera una marisma
y todo el suelo reflejaría la bóveda de piel azul y lana blanca
mi pensamiento sería una pintura
con la tonalidad del óleo sobre las plumas de un pájaro
y desde todas las perspectivas se vería la montaña
como una almendra de leche
que duerme sobre la cabeza de los que juegan
todo ruido sería música
cada casa un lugar abierto
amaneciendo en alfombras de pétalos
que se deshacen al tocar el suelo
los cuerpos estarían tan desnudos
que podríamos pensar que son translúcidos
y entre el animal y el hombre solo habría distancia
si mi pensamiento engendrase espacio
tendrían lugar las utopías
nos alimentaríamos de tierra con sabor celeste
y el día y la noche se mezclarían en una sustancia clara
si mi pensamiento engendrase espacio
el centro estaría entre la verticalidad de la lluvia
y la horizontalidad de la nube
y las canciones dirían:
el centro nunca existe
el centro es un animal que huye
el centro es una intuición
guardada en un templo de su plenitud vacía

con la forma necesaria del misterio
la ciudad sería una gran duna deshaciéndose
y los hombres buscarían el grano de pimienta escondido en su blancura
la ciudad sería un recorrido
ventanas abiertas
y ropa reluciente en las almenas
si mi pensamiento engendrase espacio
sería un cuerpo desnudo
asomado a un mar
azul
semilla de amapola.

 

En la cristalera un jardinero se quebró las manos
y nació una enredadera
parra-preciosa-como-desea-mi-padre
en el jardín que nunca tuvo.

Nada impide cuidarnos los unos a los otros.

 

En el centro de la fiesta no hay nadie.
En el centro de la fiesta está el vacío.
Me detengo a pensar que las palabras de Juarroz
me están haciendo sangre y que quizás
me he equivocado al encogerme dentro de la boca
por lo que dejo que el reducto de mi masculinidad
se haga mariposas de fuego
y grito que esto es una obra de teatro
en la que se han vetado ciertas palabras
arrojo un telón negro sobre la primera de ellas:
amor
y cuando lo levanto como un mago
descubro un pez aleteando:
que toda la fiesta coma
que toda la fiesta cruja
mientras lanzo mi cuerpo por la ventana
pienso:
qué dolor haber sido por una vez sincero
y antes de recogerme en murmullo de paloma abro las plumas
Pero en el centro del vacío hay otra fiesta.

 

Ahora me pregunto por qué no podemos
resignificar las palabras que más nos pesan
y ser inocentes hasta morir por ello
como quien se juega la piel por una caricia.

 

Poemas extraídos de Des-naturalizaciones (Liberoamérica, 2020)

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