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Federico
Abad

Actividad Cosmopoética

Cosmoversos (I) - Sala Orive 17/11/2021
20:00h
Entradas:

Entrada libre hasta completar aforo

Biografía

Federico Abad es profesor, escritor y músico en diversas facetas. Su obra poética se recoge en los libros Viaje al marsupio (1990), La noche del siglo veinte (1999), Metro (Reino de Cordelia, 2011, XIV premio de poesía Eladio Cabañero), Es el aire (Ediciones en Huida, 2016), Cosecha negra. Libro de horas (Ars Poetica, 2018) y De todo corazón (Utopía Libros, 2021), además de las plaquettes La estratagema y Atolones.

Su obra en prosa comprende las novelas Quince (Berenice, 2006) y Allí donde el silencio (Sapere Aude, 2020), más la colección de cuentos infantiles ¡Esto es de locos! (Ediciones Tagus de Casa del Libro, 2015). Ha obtenido diversos premios de relato, entre ellos el prestigioso Ramón Sijé de novela corta.

En su faceta como músico destacan los manuales de lenguaje musical ¿Do re qué? (Berenice, 2006-2019, ocho ediciones) y Música fácil (Berenice, 2018-2021, dos ediciones). Ha publicado además Cancionero popular. 100 canciones con acordes (para teclado y guitarra) (Berenice, 2020), y el ensayo etnomusicológico sobre un cancionero infantil La colección Dolores Belmonte (Centro de Documentación Musical de Andalucía, 2008). Ha compuesto el álbum para piano Paisajes (Berenice, 2020, con ayuda de la Fundación SGAE), el álbum para conjunto latino Radio Jungla y el ciclo de seis canciones cuyas letras se incluyen en De todo corazón.

En el ámbito geográfico es autor de la monografía La barriada de Cañero. Una pieza singular en el desarrollo urbano de Córdoba (Utopía, 2016), y de tres guías monumentales: Guía fácil de Sevilla / Granada / Málaga y su provincia (Ediciones Ilustres, 2000-2002). Ha visitado 43 países, de los que 35 se plasman en el catálogo de 7.400 fotografías accesible desde su página web federicoabad.com.

Poema

Este amor sin fin

En principio lo vimos como un avenate

Sin mayor importancia, un affaire divertido.

Tú debiste intuir que ese sueño prohibido

Empezaba a volverse un atroz disparate.

 

Apostamos dejarlo y se obtuvo un empate.

Mientras nuestro arrebato crecía enfebrecido,

Ocultados sus ojos lanzaba Cupido

Rehiletes de amor como en bravo combate.

 

Siempre tuve la duda de qué porvenir

Ilusorio albergaba en aquel desconcierto.

No sé cómo ocurrió, pero puedo decir

 

Finalmente que mi alma salió a campo abierto

Inflamada contigo, y no logro fingir

Ni acallar esta dicha de haberme despierto.

 

Heartbreaker

Ni un don Juan ni un tiburón,

no pretendes ser ningún hombre especial.

Tu secreto está en hacernos sentir bien,

en realzar nuestra importancia:

mujeres tan hermosas como audaces.

 

Todo es sofisticado, divertido.

Contigo la cultura nos acoge con honores

y es sumamente grato el cosquilleo

de saber hasta qué punto nos deseas.

Nos embriagas de tanta exquisitez.

 

Bien es cierto que en un momento dado

te dejas deslizar por la pendiente del hastío.

Entonces las escenas van perdiendo su color,

se diluye el argumento de la serie

y allí, bajo los focos, ignoramos qué papel interpretar.

 

Analizas los hechos como un error de cálculo;

nos obligas a creer que es por falta de química.

Ahora quedan por delante algunos meses

hasta asumir que solo somos

daños colaterales de tus versos de amor.

 

Alla breve

1.

Cruzan cometas

por el cielo estrellado.

Mi primer beso.

2.

El parque arrulla

nuestros cuerpos fundidos.

Nana de hojas.

3.

Noche callada.

Nuestros pasos escriben

poemas en morse.

4.

Cada mañana

despertar y pensarte:

tu sintonía.

5.

En tu mirada

se avecina un tornado.

Recojo velas.

6.

Miro el teléfono

pero vuelve la vista:

fin de trayecto.

7.

Duermo a tu lado,

no te rozo siquiera.

Cemento de aire.

8.

No te conozco

y bailamos. ¿Qué más

puede pedirse?

9.

Bahía de piel

surcan dedos, fondean

frente a tu pubis.

10.

De madrugada.

El asiento del coche.

¿Nadie nos ve?

11.

Tu dormitorio,

el refugio perfecto

para un intruso.

12.

Dentro del mar

te desnudas del todo.

Dentro de ti.

13.

Nos dejan solos.

Digo cuánto me acuerdo

de ti, y me evitas.

14.

Noche de feria.

Dos extraños se abrazan,

luego se alejan.

15.

Muere la tarde.

En los sotos los pájaros

van al sepelio.

Corazones perdidos

canción

Aún no comprendo cómo pude acercarme a él.

Tras su sonrisa solo había timidez,

pero sus ojos eran como el fuego,

y mi deseo

un fogonazo de rubor

que prendió con el alcohol.

 

De noche salgo a buscar

corazones que anden perdidos,

en mi cuerpo está su destino.

No sé amar

si no sigo amando,

si no encuentro

el próximo abrazo.

 

«Yo te prometo ser tu esclavo», lo dijo así,

casi llorando. Me dio pena fingir,

porque su boca me llevó a la luna,

una locura.

Perdí el control, me abandoné

al dulce juego del placer.

 

De noche salgo a buscar

corazones que anden perdidos,

en mi cuerpo está su destino.

No sé amar

si no amo de nuevo,

si no puedo

completar

este puzle infernal,

con tantas piezas que no encajan.

No sé bien qué me pasa.

 

Al despertar lo oí marcharse y sentí temor

de no volverlo a ver. ¿Por qué me ocurrió?

Puso a prueba mi búsqueda de libertad.

¿Qué es lo que haré?, ¿robar

noche tras noche un nuevo corazón,

como hasta ahora?

No sé, me siento sola,

noto en mí que algo cambió.

 

De noche salgo a buscar

corazones que anden perdidos,

en mi cuerpo está su destino.

El amor

se ha vuelto un misterio.

Sucedió

que soy feliz,

¿quién me lo iba a decir?,

ahora que te echo de menos

siento ese fuego.

 

 

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