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Gustavo
Giménez

Actividad Cosmopoética

Cosmociudad - Sala Orive 20/11/2021
12:00h
Entradas:

Entrada libre hasta completar aforo

Biografía

Gustavo Giménez es un cantante experimental, performer y poeta sonoro que usa la voz como elemento fundamental para crear experiencias artísticas y tejer espacios sonoros que arropan teatro, danza o exposiciones; es autor del álbum de psicodelia vocal ORA, considerado por Mondo Sonoro uno de los mejores discos publicados en Aragón en 2017; premio Etopia-Aragón 2019 de Músicas Arriesgadas y Experimentales; es compañero de músicos, bailarines y poetas. 

 

Poema

El camino del lobo y de la rata
Hay un sendero por el que transitan los más pequeños
que si lo coges con la ternura cosida a las manos
y lo depositas sobre una montaña
habrás hecho un riachuelo que devendrá en un río de vida
incluso, si todavía conserva el lazo sin abrir de un regalo
porque es más generoso el dar a nadie
porque no te queda a quien dar pero tienes el corazón
rebosante que buscar a alguien para entregarle algo
Después tienes que abrir una puerta en el centro de la
oscuridad
y un haz de luz cortará la negrura húmeda de tu interior
que también es generosa
iluminando el silencio eterno
y ahí tendrás que decidir si salir al desierto o volver al
interior de la tierra
pero sabiendo ahora que dentro
hay un fragor vegetal y un olor a musgos
Si te quedas te pudrirás
te harás hongo y hoja
y te defenderás de todo caos que amenace la roca
si te marchas te secarás,
caerás en un pozo
o te comerán las fieras,
quizá te hagas hoja igualmente, quién sabe,
quizá flor
pero tu corazón permanecerá alerta y sin descanso contra
todo orden que atente el imperio de tu caos
y aún luego, después de todo
de atravesar una de esas vidas
o incluso las dos
o zigzaguear bailando un tartamudeo que no llega a expresar
nada
siempre serás la misma
siempre escapando del monstruo que hay bajo la cama,
dentro del armario,
y bajo la piel de todas las cosas

también de la de aquellos a los que más amas
Siempre huyendo hacia la luz y ocultándote en la oscuridad
Este ha sido durante siglos
el camino del lobo y de la rata

Historia de un secreto
Hay un momento previo a la muerte, en el que una parte de
los seres que nos pueblan comienzan a abandonarnos en
masa, exactamente la misma proporción que ante cualquier
vicisitud nos deja en la estacada, en el que también hay otra
parte, que no pudiendo aceptar que la vida se acaba, se
resiste a abandonar el cuerpo. Pero queda aún otra parte que
a la luz de los hechos pondera la vida, distinguiendo los
pormenores de lo que verdaderamente importa, que nos urge
a remendar el descosido que en el tejido cósmico dejará
nuestra ausencia, por si las Parcas, que tejen incansables los
destinos de las cosas, en su presura apuradas por el
implacable paso del tiempo, lo dejasen todo de cualquier
manera, para que el Universo sea el tapiz que represente lo
más bellamente posible la historia de la existencia.
Así pues en su lecho de muerte había un hombre que les
indicó a sus hijos un lugar secreto en el que... No recuerdo
esta historia pero es tan cierta como que me llamo... y yo me
llamo a mismo de mil maneras, cada una de ellas se refiere a
cosas distintas, no sé si de dentro o de fuera o si en realidad
no hay frontera, pero no recuerdo ahora esta historia que así
empieza.

La historia del ser humano que duró una sola generación
Ésta es la historia del ser humano que duró una sola
generación.
En un planeta muy muy lejano, con unas condiciones
similares a las de la tierra, floreció una vez, por alguna razón
desconocida, un ser humano que duró una sola generación.
Este ser humano nunca conoció la soledad porque su vida
estuvo repleta acontecimientos; nunca aprendió a hablar pero
se comunicaba con las bestias
y conocía tan bien su entorno como nosotrxs conocíamos
nuestro patio del colegio.
No conoció a ningún Dios que le quitase una costilla como
primer impulso sexual, ni tampoco conoció la Historia, pues,
en ese remoto planeta, la Humanidad empezó con él y con él
terminó; nunca tuvo conciencia de su extraña rareza ni de su
ser peculiar y, aunque no lo creáis, en su vida, el fuego no fue
una cosa tan importante:
alguna vez le asustó el incendio provocado por un rallo,
alguna vez cogió un poco de fuego y fue capaz de
mantenerlo vivo durante casi una jornada, alguna vez jugó
con él y se quemó y, desde entonces, aprendió a respetarlo
como quien respeta a un vecino león.
Pocos más traumas tuvo el ser humano que duró una sola
generación, ésta fue una de las pocas cosas que aprendió,
porque aprendió muy pocas, pero experimentó la vida al
máximo y, seguramente, la imprudencia acabó con él mucho
antes que la vejez.
El ser humano que duró una sola generación nunca pidió
nada y siempre lo tomó todo; alguna vez imploró al cielo
para que no lloviera o remitiese el frío, nunca dio las gracias;
en lugar de las gracias cantaba de júbilo y cuando le iban mal
las cosas, simplemente, lloraba.
Nunca tuvo descendencia ni conoció otro tipo de
responsabilidad responsabilidad
y seguramente, murió agotado de vivir, como quien cae
rendido al sueño después de un largo día.
Así transcurrió la vida del ser humano que duró una sola

generación; no nos queda testimonio de su existencia, ni
quedó nadie para contarla y, por supuesto, a estas alturas, ya
sabrás que “La historia del ser humano que duró una sola
generación” me es inventada. No digo con esto que no haya
ocurrido, sólo digo que yo no lo vi, ni conozco a nadie que
me la haya contado pero, si este universo es un universo
infinito, nuestra imaginación se queda corta y, todo lo que
podamos imaginar, no sólo ha sucedido ya, sino que está
sucediendo y sucederá, al igual que este mismo instante en el
que tú me escuchas y yo te cuento está sucediendo en otros
lugares en este mismo momento, viene sucediendo a lo largo
de toda la eternidad
y seguirá sucediendo hasta el final de los tiempos, si es que la
eternidad pudiera acabar.

Mientras dormías
Ahora eres un asteroide
abandonado en el espacio
Mientras dormías destruiste mundos
o fuiste atrapado por ellos
fuiste polvo de estrella
Mientras dormías fuiste lunas y días enteros
primaveras y semilla
roca, bestia, vegetal,
parásito y célula
todo eso mientras dormías
Mientras dormías acariciaste pieles
y fuiste lava agrietando sus poros
y nacieron paisajes nuevos
Mientras dormías fuiste el sueño de alguien
y la nada que espera el despertar
y el lago que habita un pez que habla
fuiste sonrisa y carcajada
una huida que miraba al cielo
la angustia de un bebé naciendo
y toda la sangre derramada
Mientras dormías fuiste el estupor
suspendido en el tiempo
de un cielo congelado
una llama humilde
una angustia primitiva que se alivia en un orden
un orden que estalla aterrado
un ser bendecido por la belleza
Mientras dormías fuiste lo dicho y lo olvidado
lo innombrable y lo falso
Mientras dormías fuiste líquido y evanescente
fatuo y esfera sólida,
quebradizo y flexible,
tierno y punzante,
contenido y recipiente,
reposo y acicate
Mientras dormías has sido yo mismo

y todas esas voces
y ahora estoy entrando por tus oídos,
un dual agujero negro
donde nace una realidad
y muere un universo
gracias
gracias
gracias

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