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Jesús
Aguado

Actividad Cosmopoética

Taller juvenil 'Escritura bajo las estrellas' - Parque de la Asomadilla 13/11/2021
19:30h

Biografía

Jesús Aguado nació en 1961 y ha vivido en Sevilla, Málaga, Benarés (India) y actualmente lo hace en Barcelona. Sus últimos libros son: La casa se mueve. Antología de la nueva poesía cubana (maRemoto, 2001, con Aurora Luque), No pasa nada. Los poetas beats y Oriente (El Bardo, 2007), El fugitivo. Poesía reunida: 1984-2010 (Vaso Roto, 2011), La insomne. Antología esencial (FCE, 2013), Sueños para Ada (Hiperión, 2014), La luna se mueve quieta (Isla de Siltolá, 2015), Carta al padre (Vandalia, 2016), Fugitivos. Antología de poesía española contemporánea (FCE, 2016), Therigatha. Poemas budistas de mujeres sabias (Kairós, 2016), ¿En qué estabas pensando? Poesía devocional de la India, siglos V-XIX (FCE, 2017), Diccionario de símbolos (Editora Regional de Extremadura, 2017), Paseo (Luces de gálibo, 2017), Benarés, India (Pre-Textos, 2018), Dice Kabir y otros poemas (Pre-Textos, 2019), No le hagas preguntas a la tristeza. Antología de poemas de las tribus de la India (Línea del horizonte, 2019), Completamente siendo (Luces de gálibo, 2020) y Heridas que se curan solas. Aforismos sobre la poesía (Libros de la resistencia, 2020). Es traductor, crítico y coordinador de talleres literarios.

Poema

4 EPITAFIOS ROMANOS

Tú, viajero, detente ante esta tumba
y deposita un óbolo en el mármol.
Muéstrate generoso porque aquí
quien gobierna es la sed y necesito
mil cráteras de vino de gran cuerpo
para olvidar el polvo que ya soy.
Viajero, no te olvides que muy pronto
serás otro invitado en esta fiesta
y brindarás conmigo por la nada.

Viajero, en esta tumba yace un hombre
que antes fue mariposa y luego piedra
y más tarde un esclavo, una leona,
la sombra de un olivo en un bebé,
un sendero en zigzag, un río sordo,
un sestercio rodando, un gladiador,
una mujer peinándose, y el barro
que en un día de lluvia las cuadrigas
lanzan contra los jueces impertérritos.
Quizás también fui tú, viajero imberbe,
o lo seré mañana. Ten cuidado.

Viajero, nos contaron muchos mitos.
Algunos eran ciertos. Otros no.
Pero no nos dijeron que los dioses
hieden como las tripas de un carnero
desparramadas en el ara. Ni que eruptan
y chillan como cerdos mientras dictan
los nefandos edictos que más tarde
nos imponen hiératicos y altivos.
Ni esa rijosidad descabezada
que haría avergonzarse hasta a Calígula.
Ni que duermen en lechos de excremento
para atraer las moscas de las almas
y aplastarlas al vuelo con las manos.
Viajero, nos contaron muchos mitos
y, aunque algunos son ciertos y otro no,
si te vas a morir ponte tapones
y llévate jabón y un paño limpio.

Viajero, echo de menos el otoño
y un masaje de aceites aromáticos.
Y las flores del mirto. Nada más.
Lo demás se ha borrado. Piensa en esto.