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Francisco Gálvez

Córdoba, 1945

Biografía

FRANCISCO GÁLVEZ nace en Córdoba en 1945. De su obra poética cabe destacar Tránsito (1994, 2ª ed. 2008) que fue Premio Editorial Anthropos de Poesía 1993, El hilo roto. Poemas del contestador automático (Pre-Textos,
2001), El paseante (Hiperión, 2005) Premio Ciudad de Córdoba Ricardo Molina 2004, Asuntos internos (El Brocense, 2006), El oro fundido (Pre-Textos, 2015). Su producción anterior iniciada en 1973 comprende Los soldados (El Toro de Barro,1973, 2ª ed. 2013), Un hermoso invierno (1981), Iluminación de las sombras (1985) Santuario (1986), El navegante (1995) y Capital del silencio (1999). Una selección de su obra publicada ha sido traducida al italiano en Fragile vaso.Antología bilingüe.(Quaderni della Valle. Italia, 1993) y poemas suyos han sido traducido al sueco, inglés, francés y portugués. Su poesía reunida en Una visión de lo transitorio. Antología poética 1973-1997 (Huerga&Fierro. Madrid, 1998) y en Los rostros del personaje. Poesía 1994-2015 (Pre-Textos, 2018). Es antólogo de la edición de Córdoba en la poesía en el último cuarto del siglo XX (Marché des Lettress. París, 2005) y Los círculos del aire. Antología de poesía española del paisaje y la naturaleza (Algaida, Sevilla, 2008).También cuenta con la publicación del Diccionario General de las Revistas Literarias Españolas del siglo XX,1903-1983 (2007). Fundó la revista de poesía “Antorcha de Paja” (1973-1983) y ha sido director del “Aula de Poesía Córdoba 2016” del Ayuntamiento de Córdoba entre 2005 y 2010. En la actualidad dirige el Seminario de Poesía y el Círculo de Traducción Poética de Córdoba.

Del autor

EL ORO FUNDIDO

1
Has aprendido que el vitriolo
puede blanquear los metales
del óxido del fuego
y las cosas fundidas
heredan mayor importancia.
Y porque nadie
quiere saber
es posible vivir
con amnesia, como con suerte,
sólo las cosas justas,
y sacar la basura,
el perro a pasear,
sin gastar la pólvora equipada.
En la plaza se oyen
ruidos inesperados
y alegra la fuente nueva
instalada donde la vieja.
Pocas veces nieva
en la ciudad
y al fin la vemos blanca,
corremos hacia el río
y en su nuevo rostro
juegan gatos y perros,
todos miran lo nuevo, lo blanco.

2
Hubo un tiempo que era
como algo orgánico,
algo que viene con la vida,
como el agua o la sangre,
y nunca de otra manera,
nunca había algo más.
De todos modos siempre
llega en un accidente propio
y también previsible,
aunque nunca se sospecha.
Por eso en un accidente
puedes salvar la vida
y nada es definitivo.
Unos gatos al borde del puerto
y sus ojos en el vaivén
de una barca amarrada,
¿qué desean, saltar, soltar amarras?

DINERO

Ya no tienes que preocuparte.

Siempre suena igual,
incluso el mismo tono, sólo cambian
las monedas de manos.
Hoy todo se mueve,
también el plástico,
nada puedes hacer, o vives
o mueres, nada nuevo.
Antes le llamaban variado,
maldito y gaseoso, frío,
pero siempre ha sido lo mismo.
Nunca sorprende.
Como es verdad que la poesía
es una emoción aparte,
o también es un dios como Loewe.

De El oro fundido (Pre-Textos, 2015)